sábado, 11 de enero de 2020

Dracula

Título original: Dracula

Año: 2020
Duración: 270 min.
País: Reino Unido

Dirección: Mark Gatiss (Creator), Steven Moffat (Creator), Paul McGuigan, Jonny Campbell, Damon Thomas
Guion: Mark Gatiss, Steven Moffat (Novela: Bram Stoker)
Música: David Arnold, Michael Price
Fotografía: Tony Slater Ling

Reparto: Claes Bang, Dolly Wells, John Heffernan, Joanna Scanlan, Morfydd Clark, Sacha Dhawan, Mark Gatiss, Jonathan Aris, Clive Russell, Catherine Schell, Nathan Stewart-Jarrett, Tim Ingall, Youssef Kerkour, Lujza Richter, Samuel Blenkin, Dilyana Bouklieva, Paul Brennen, Andrew Byron, Lily Dodsworth-Evans, Phil Dunster, Anthony Flanagan, Rob Horrocks, Anthony Kaye, Abdulla Majid, John McCrea, Sarah Niles, Sofia Oxenham, Natasha Radski, Joakim Skarli, Veronica Stanwell, Alec Utgoff, Patrick Walshe McBride, Cat White, Lydia West

Productora: Hartswood Films / British Broadcasting Corporation (BBC) / Netflix. Distribuida por BBC One / Netflix

La miniserie "Dracula", una creación de la BBC y Netflix,  se inspira en la inmortal obra de Bram Stoker, revisita el mito para vestirlo de nuevas galas, tono y narrativa, un proyecto de calidad, arriesgado, pero no apto para todos los paladares...

Comenzaremos subrayando su espectacular factura técnica, en la que lo visual alcanza y excede las expectativas. Su dirección artística esta cuidada al milímetro, con una puesta en escena que viaja de lo gótico a lo psicodélico revistiendo la misma gran calidad en imágenes radicalmente distintas pero igualmente cuidadas. Sobresaliente es igualmente su trabajo de fotografía y efectos visuales regalándonos imágenes de pesadilla para el recuerdo. Impecable resulta en este campo el uso del color, donde el rojo impera pero se adereza de una paleta cromática ampliada para crear atmósferas inolvidables, destacando aquellas que se producen durante las ensoñaciones ligadas a la sangre, a tramos, brillantes. 


En cuanto al Conde en sí mismo, nos encontramos ante una interpretación carismática y magnética, que en lugar de tratar de reinventar el personaje, lo que hace es homenajear a su formato más clásico, trayendo inevitablemente a la memoria (y de forma muy agradable) por su caracterización y expresividad, al Drácula de Christopher Lee en tiempos de grandeza de la productora Hammer. 

La miniserie parte de un inicio muy ligado a la novela de la que se alimenta en cuanto a la fidelidad de la adaptación se refiere, para pronto, y de manera paulatina ir alejándose de la obra y, usando sus personajes como base, dejar volar su fantasía. En este aspecto resaltaremos el interesante dibujo de la relación entre Dracula y Van Helsing, aquí eje central del relato en el estudio psicológico del cazador y el depredador, caracterizados por la curiosidad del primero y el humor negro del segundo. 


Clara y radical es la división de sus episodios. El primero de ellos resulta un ejercicio de cine gótico y clásico, el segundo un viaje al misterio al más puro estilo de Agatha Christie y el tercero un salto al vacío de la creatividad, sublime en sus formas escénicas y estéticas pero muy cuestionable en su fondo y contenido arriesgando a dejar un sabor de boca extraño en la audiencia al cierre de la serie. 

Con todo ello nos encontramos ante un producto de alta calidad que ha tratado de homenajear no sólo al mito de Drácula, sino a las distintas vertientes que el cine de vampiros ha mostrado en las últimas décadas con sus distintos tonos y temáticas. Abarca demasiado y muy diferente, por ello, en función del gusto del espectador, a tramos puede apasionar y a tramos decepcionar. En conjunto, merece la pena, sin duda. 


No hay comentarios:

Publicar un comentario