Valoración: 🌕🌕🌕🌕🌑
Corren los albores de los años veinte, momento en el que un joven, agraciado por una gran voz y habilidad musical, saldrá del perdido área rural donde se crió para comenzar el conservatorio en la ciudad. Allí conocerá a un erudito de las melodías, centrado en recopilar canciones de música tradicional. Un lazo irrompible envolverá la apasionada relación que entre ambos nace de forma instantánea y se estrecha a medida que recorren el corazón más desconocido de América registrando sus melodías...
Inspirada en un relato de Ben Shattuck nos llega esta propuesta cinematográfica tan sutil como triste y hermosa.
Las emociones traspasan la pantalla gracias a un trabajo de impecable puesta en escena, donde la fotografía y los parajes donde se desarrolla la acción se erigen como catalizadores de los sentimientos, hechos uno con la omnipresente atmósfera musical que dialoga con espectador y protagonistas. Otro factor indispensable para la trascendencia de la obra depende del buen hacer de sus dos intérpretes, que aquí brillan con luz propia, tanto en sus individuales creaciones como en la química silenciosa pero tan arraigada que nace entre ellos para permanecer para siempre no sólo en su memoria, sino en la de la audiencia que los acompaña en su melancólico viaje por toda su existencia. Una película sobria, sosegada, pero trascendente.









