Valoración: 🌕🌕🌗🌑🌑
La cuarta temporada de "Monster" nos acerca a la figura de Lizzie Borden, una joven atrapada en un hogar victoriano sin amor ni comprensión alguna, donde vive bajo el yugo de su madrastra y la indiferencia de su padre. La desesperación llevará a la joven a labrar ella misma su camino hacia la libertad, fuera de esas cuatro paredes, y lo hará a hachazos...
Una vez más, "Monster" brilla por su gran apuesta visual, virtuosa en la composición de escenas, ora hermosas, ora de pura pesadilla, como envoltorio formal del relato de una manera sobresaliente. Igualmente remarcable es la correcta labor de sus actrices, dando empaque y solidez a sus creaciones.
Sin embargo, esta entrega de la saga pierde enteros por una narrativa lastrada por un cuestionable ritmo, unas dudosas elecciones para cubrir las partes de la historia sobre las que perdura el misterio, y un abuso del relleno para conseguir cubrir la cantidad de episodios que propone.
Por ello, es una lástima, pero sus desaciertos bajan la satisfacción ante un conjunto que por sus formas y trasfondo podía haber sido brillante.









