Tras haber transcurrido 25 años desde la muerte del monstruo de Frankenstein, el descendiente directo del que fuera su creador regresa, junto a su familia, al lugar donde todo aconteció. Los recién llegados sufrirán el recelo de los lugareños y pronto descubrirán en el corazón de su castillo, que la criatura que es fuente de todos los miedos, sigue oculta...
Tras las dos primeras, icónicas e inmortales entregas de la Universal sobre Frankenstein, dirigidas por James Whale, será Frank Skinner quien tome el relevo para continuar su relato, perdiendo enteros de sorpresa y calidad, pero no por ello siendo desdeñable el buen resultado de su trabajo.
En "Son of Frankenstein" disfrutaremos de una puesta en escena donde se juega con inteligencia con escenarios de gran teatralidad, donde se referencia al expresionismo alemán en un potente juego de luces y sombras para crear atmósfera y emociones, un artístico factor que juega muy a favor del film.
La historia, tan sencilla como efectiva, que humaniza a sus personajes y se sumerge en sus motivaciones, la icónica encarnación del monstruo a cargo del inmenso Boris Karloff , terminan de rubricar el buen hacer de una secuela que, aunque no aporta gran cosa al mito, se disfruta de principio a fin.









