viernes, 11 de noviembre de 2011

5150, Rue des Ormes (5150, Elm's Way)


Valoración: 7/10

Eric Tessier dirige esta peculiar producción  canadiense basada en el guión de Patrick Senécal, combinando elelmentos de thriller y terror psicológico.

El film nos cuenta la desafortunada historia de Yannick, un adolescente que, tras sufrir un accidente con su bicicleta llama, pidiendo ayuda, a la puerta equivocada. Esa casa en la que busca auxilio no es otra que aquella a la que se refiere el título, que es su dirección, “5150, Calle de los Olmos” (o, como se vería en inglés, fantástico guiño a otra ubicación mítica en el género “5150 Elm Street”) y está habitada por la familia Beaulieu que permitirá su entrada en la residencia, pero nada es lo que parece, y el protagonista, una vez cruzado el umbral de la casa, comenzará su oscura aventura…

El equipo de intérpretes (Marc-André Grondin, Normand D'Amour, Sonia Vachon, Mylène St-Sauveur, Élodie Larivière, Catherine Bérubé, Normand Chouinard, Louise Bombardier, Pierre-Luc Lafontaine, René-Daniel Dubois, Jacques Allard) regala una actuación más que correcta, que arrastra al público al interior de la historia, al interior de la casa, a lo más profundo de la mente y sus miedos.

La mezcla de géneros, naciendo en el thriller y avanzando por sendas de cine de terror psicológico y retazos de fantástico resulta un gran acierto, pues hace más ameno el viaje a lo largo de sus casi dos horas de duración y va tejiendo, con cada vertiente la tela de araña que capta toda la atención.

La película busca en lo cotidiano para enraizar la inquietud, empatizando con facilidad el espectador con el protagonista. Busca en lo más común lo bizarro y en lo más normal lo ocultamente desviado. Claustrofóbica,  onírica, sorprendente en su puesta en escena y en aquello que esconde el laberinto de su guión tras cada esquina, bajo cada recuadro del tablero de ajedrez que representa esta batalla entre la victima y sus captores.

La casa del 5150 de la calle de los Olmos, abre sus puertas y el viaje es, sin duda, recomendable. 

- Enoch- 

Bautismo (The Christening – Chrzest)


Valoración: 6/10

Marcin Wrona, dirige esta película polaca que nos habla, no sólo de mafias, sino de relaciones personales, perdón y redención.

“Chrzest” nos narra la historia real de Michal, un delincuente de provincias que decide dar un giro a su vida y, para ello, se traslada a Varsovia con la intención de  dejar su oscuro pasado atrás.
Una vez allí se establece con su hermosa mujer, Magda y tiene un hijo.
Cuando todo parece olvidado el pasado se hace presente y la mafia regresa a la vida de Michal dispuesta a cobrar sus deudas. Este hecho resulta coincidente con el bautismo del pequeño para el que Michal elige e invita a Janek, un viejo amigo,  para que sea el padrino del niño… pero no es el único plan que tiene para él.

La película, que compitió por el premio “Nuevos Directores” en el Festival Internacional de Cine de San Sebastián (sin éxito), resulta una digna aunque no sobresaliente incursión de su director en el panorama cinematográfico. A su favor juega la interpretación de su reparto (Tomasz Schuchardt, Wojciech Zielinski, Natalia Rybicka, Adam Woronowicz y Michal Koterski) y un guión correcto. Quizás lo que más añora el espectador es, con una historia de estas características, que se hubieran tomado más riesgos, más sorpresas, que hubieran aderezado el producto, y hecho de una película pequeña, algo memorable. Sin ello, juega en su contra un cierto aire de telefilm, que, pese a tener una buena factura, no deja huella. Aceptable.

- Enoch -

miércoles, 9 de noviembre de 2011

The Selling

Valoración: 5/10


Emily Lou dirige y produce esta comedia sobrenatural presentada en numerosos festivales, tanto de comedia como de cine fantástico con desiguales resultados.

“The Selling” nos narra la historia de dos amigos, intepretados por Gabriel Diari y Jonathan Klein, que, tras una jugada no muy limpia de una compañera de negocio, adquieren una casa que no tardan en descubrir embrujada tras los seriales asesinatos allí cometidos. 
Después de sufrir más de una jugarreta por parte de los fantasmales inquilinos deciden venderla, pero los ectoplásmicos habitantes no están dispuestos a tener compañía y no se lo pondrán, nada, nada fácil…

El film, con su divertida propuesta, consigue la sorpresa del espectador y su carcajada aún y flirteando con el más allá, lo sobrenatural, los fantasmas y los ecos de crímenes sangrientos gracias a una muy acertada primera mitad del guión y la cómica y correcta interpretación de sus dos protagonistas (igual que es remarcable cada intervención de la madre del protagonista, carcajada asegurada).

No obstante, esa fortaleza termina tornándose en flaqueza, pues en lugar de llevar un crescendo argumental, a partir de la presentación completa de la premisa contenida en la sinopsis de más arriba, comienza a desinflarse,  cayendo en bromas más vulgares, menos arriesgadas y de un humor menos negro, utilizando el factor fantástico como pretexto y no como aliado, un humor más fácil que el de su inicio y que le resta una importante calidad al conjunto. La balanza cae hacia la comedia costumbrista y su lado más oscuro se eclipsa.

Es por ello que el éxito de la película, en cuanto a Festivales de refiere, ha sido mayor en aquellos de comedia que en los de Cine Fantástico o Terror (pese a un sorprendente cuarto puesto en el premio del público de la XXII Semana de Cine Fantástico y de Terror de San Sebastián). Con sus pros y sus contras, resulta una película amena, pero prescindible y fácilmente olvidable.

- Enoch - 

Stake Land


Valoración: 5/10

Jim Mickle realiza, tras la dirección y el guión (junto a Nick Damici), la aportación del cine independiente norteamericano a la ingente cantidad de películas sobre vampiros que imperan en el panorama de cine fantástico y de terror de los últimos tiempos con ecos post apocalípticos que traen “The Road” (La carretera) a la memoria.

“Stake Land”, nos sitúa en el territorio americano en un tiempo futuro indeterminado donde una plaga ha arrasado todo a su paso, dejando un devastado panorama post-apocalíptico y transformado a la mayoría de los seres humanos en una criaturas sedientas de sangre, vampiros.
En este ambiente conoceremos a un huérfano, Connor Paolo, y un cazador de vampiros, Nick Damici, que lo salva de un funesto final y lo hace su pupilo y acompañante en un viaje hacia el norte, en pos de la supervivencia, atravesando mil peligros, en busca de una tierra ajena a la enfermedad.

Uno de los puntos más interesantes del film es la recuperación de unos vampiros salvajes, primigenios en algunos casos, desarrollados en otros, diversificados y jerarquizados, más cercanos a los vistos en “30 días de oscuridad” que a los edulcorados inmortales de “Crepúsculo”. Varias de las secuencias de ataques de las criaturas, y la interacción con ellas,  componen las partes más vistosas e interesantes de la película

En cuanto a su reparto, valoro las interpretaciones como bastante insulsas, carentes de pasión y de difícil empatía con la audiencia. Nada remarcable a este respecto, quizás en todo caso la recuperación de Kelly McGillis (Top Gun), que aporta una de las escasas dosis de emoción que detectaremos en pantalla.

Un factor discutido de la película es su ambientación musical, a cargo de Jeff Grace, pausada, tranquila, melancólica… genera contrapuestas reacciones en la audiencia, a la vez que dota a la película de un sosiego que, bajo mi opinión personal, perjudica al ritmo de la misma y empuja al tedio.

Con lo que, analizándola globalmente, resulta “Stake Land” un film irregular, y aunque su guión nos hable con bastante corrección de temas de interés como la  lucha, esperanza, fanatismo, corrupción… sus vacíos narrativos, sus espacios insulsos, una cierta sensación de “ya visto en otras propuestas cinematográficas”  y la falta de profundidad en muchos de sus personajes no terminan de redondear el producto.  Pasable, mas olvidable. 

- Enoch - 

Evan (VIII)

- CAPITULO 8 -

El reloj marcando las siete de la tarde, inaugura el naciente crepúsculo, tiñendo de escarlata un cielo amenazador, inquietante tonalidad auspicio de lo que espero sea una noche sangrienta.

Las ansias de venganza instaladas mas agudas que nunca en mi corazón, han alterando el azul de mis ojos en el mas frío gris, puro acero deseando ensartarse en lo mas profundo de su ser, Briana.. Ellos arrancaron de mí cualquier posibilidad de una vida... humana… y yo voy a arrancarle a Alastor su tesoro mas preciado, su protegida.

La imagen de Jane, entregada, regalándome sus caricias bajo las sábanas, cruza mi mente, y distorsiona mis facciones, endureciendo una mueca ya de por si despiadada.

No habrá paz…

El sordo sonido del claxon interrumpe mis pensamientos, arrancando bruscamente mi amoroso recuerdo. Cargo mis armas, mi chupa de cuero y el punto justo de locura en el cuerpo indispensable para lo que se avecina.
Un breve saludo y nos ponemos en marcha.

El Range avanza por la pista forestal recorriendo un paisaje casi invernal. La luna llena y su plateada iluminación permite ver la magnitud y la belleza del lugar. Insulso esplendor que pasa inadvertido ante la entusiasta exposición de las nuevas de Mike. Concentrados tan solo en la reciente localización de Briana, nos dirigimos con apremio al lugar.

- La vampira acude desde hace dos semanas con cinco chupasangres al antiguo matadero del puerto los viernes, los universitarios organizan fiestas desenfrenadas y créeme que la princesita y su séquito se hartan de comer.
Los estúpidos niñatos exponen hipnotizados su yugular y se dejan destripar como si de un orgasmo se tratara.

- Débil e inocente mente humana, –suspiro- tan manipulables, incapaces de apreciar ni siquiera cuando les están robando la vida…

Briana... no hay que subestimarla, sus aptitudes psíquicas son espeluznantes, capaz de doblegar la mente de cualquier humano y de la mayoría de los de su especie, convirtiéndoles en títeres a su merced y voluntad.

- Lee la mente, verdad? – me pregunta Mike curioso, sin un atisbo de miedo en su voz, este chico no le teme a nada.

- Por eso procuro que nunca lo sepas todo- digo mirándolo de reojo con aparente despreocupación- por eso no quiero preguntas. Nunca se sabe quien podrá meterse en tu cabeza.

El efluvio a aguas portuarias satura mi olfato y la estridente música “trance”- invade el lugar.
Aparcamos silenciosamente a 2 manzanas del gentío, agrupado en el exterior alrededor de una crepitante hoguera.
Hechizados por las drogas y el alcohol, ignorantes de la despiadada ruleta rusa en la que se han enredado.

El espeluznante espectáculo se inicia a los pocos minutos.
Los seis chupasangres se despliegan a su alrededor en formación de ataque, Como leones rodeando a su presa, sigilosos, poderosos, con la vidriosa mirada rebosante de sed…
Atacan sin piedad, al tiempo que Briana crea una barrera psíquica que aturde a cualquiera que se encuentre en el interior del local.
El rugido de placer de un macho destrozando la garganta de una indefensa chiquilla, contrasta con su ahogado alarido de terror.
La sangre llama la sangre y los vampiros enloquecen ante su aroma. La batalla se ha desatado.

Miro a Mike armas en mano y nos precipitamos hacia ellos.
La repulsión que siento hacia la falta de respeto a la vida humana, a lo que ellos fueron una vez, multiplica mi rabia y mis ansias de matar.
Mis colmillos palpitan en mis encías, y no con sed de sangre, sino con sed de aniquilar. En el frenesí del festín, acuchillo al vampiro por la espalda, el filo rasga como mantequilla su carne hasta el corazón.
Se desintegra en pocos segundos, demasiado tarde para salvar a la pequeña…

Briana levanta furiosa su mirada hacia mi y la desafío con un rugido perverso.
Sin dejar de mirarla agarro por el pelo la rubia melena de su camarada, retorciendo su cuello hasta una posición antinatural que la hace desplomarse pesadamente contra el asfalto. Un súbito movimiento de mi puño, demasiado rápido para los ojos humanos y la vampira se convierte en polvo.
Mi buen aprendiz se encarga de otros 2 con eficacia, no sin antes llevarse un par de salvajes mordiscos. Salpicado de sangre y con un cuerpo desintegrándose a sus pies, me mira con satisfacción y la respiración acelerada.

La multitud se esparce presa del pánico dejando tras de si ocho vidas perdidas, algunas aún agonizantes sobre lechos carmesí. Impidiendo futuros aterradores traumas, borro su memoria con el pensamiento confiando obtener más éxito que la última vez.

Maldito segundo, maldito recuerdo en el que Jane reaparece, grabándose en el cerebro del engendro que me mira con una media sonrisa diabólica..
Disparo mi magnum alcanzándole en el hombro y estallando dentro de su cuerpo.. Ruge airada y huye ensangrentada con su compañero cabalgando a lomos de una Ducati..

Mike corre eufórico hacia mi

- Por que poco jefe! Ha sido un golpe rotundo! Huyendo como corderos! Estamos cerca Evan!

Lo miro alarmado.

-Jane!


- Sikeray -

Evan (VII)



Jane duerme sosegada apretada contra mi cuerpo, su relajada respiración acompaña mi insomnio y el embriagador aroma de su piel provoca cruelmente mi raciocinio..
Donde encaja este perfecto y frágil momento en mi amenazadora realidad? En que vida habría hueco para su ondulado cabello descansando cada noche sobre mi almohada..? cosquilleando deliciosamente mi pecho?... suspiro... en una donde perseguir y ser perseguido sea el motivo por el que me despierto todos los malditos días?... ese es mi sino, no el suyo..

Perpetuamente, mi vida va trazando su camino a base de pulsos, de luchas... al margen de mis deseos, ignorando mis anhelos, burlándose de mi corazón. Jane... mi debilidad obraría en su vida una vida de infierno…

Una lágrima se escurre por mi mejilla cuando doblego su mente profundizando su sueño... escaso el tiempo antes que amanezca, demasiado poco para decirle adiós..
Me levanto abatido y registro como un ladrón en su bolso una cartera en busca de su dirección.

Dos minutos para vestirme… otros dos para abrigarla entre las sábanas y en dos más estamos en el coche dejando atrás una cama vacía, todavía caliente, protestando muda por lo que acunaba y yo arranqué.

Me introduzco sigiloso como siempre en un acogedor dormitorio, de tonos cálidos y dulce decoración. Tentado a curiosear, a memorizar, cada colorido cuadro en la pared, cada libro colocado cuidadosamente en los estantes, cada fotografía de la cómoda, Volteo la vista acongojado y la arropo con falsa serenidad en una hermosa cama cubierta impecablemente por la sedosa textura de edredón nórdico, cautivador lecho donde mi cuerpo arde en deseos por yacer..

Vacilando ante la decisión de borrarle la memoria y sin comprender aun el fallido intento de la ultima vez, opto por dedicar 1 ultimo minuto para escribir una escueta despedida...cínica y dolorosa, necesaria…

“En mi vida no hay lugar para ti, olvídame o recuérdame, pero no me busques. Evan”

Cualquier determinación tomada me parece una crueldad, sin embargo prefiero su odio a que me rastree mañana y fallen mis fuerzas para alejarla de nuevo.

El furioso rugido del motor acompaña la voz telefónica de Mike cuando arreglo con él liquidar el traslado. Otro mas..

- Disponme urgente el nuevo piso Mike, la calle 42 ya no es segura.

Que ha pasado jefe? Vampiros? Tengo noticias frescas de esta misma noche…

- Tan solo hazlo -Gruño secamente-, sabes que odio estar en ese jodido zulo por muy provisional que sea. Búscame esta noche y me pones al corriente.

- Dos días y estará todo listo. En la nevera tienes comida. Ten cuidado.. por favor…

-Siempre lo tengo, cachorro.

La casa franca del norte me da la bienvenida con su rancio olor a humedad y a vacío, a tiempo para protegerme del malévolo amanecer.
Incapaz de reprimir por mas tiempo mi ira grito desgarrando el silencio que despedaza mi alma. He desterrado su suave respirar y lo he reemplazado por una insoportable… nada… bendito insomnio el que me permitía saberla a mi lado.

Aprieto lo puños con fuerza, mi corazón bombea desbocado alterando el ritmo de mi respiración… comienzo a sudar... a temblar.., mi naturaleza maldita se despliega por cada poro de mi piel.. me postro de rodillas apretando las manos contra mi cara, inútil intento por evitar lo inevitable.. transformándome en lo que mas desprecio. Dos afilados colmillos rasgan la carne de mis palmas y un hilillo de sangre tinta el frío suelo de rojo.

Dejo de ser yo.

Se desata mi sed por el preciado líquido vital, la química satura mi cerebro, clamando con exigencia saciar su apetito voraz.
Carente de determinación y cordura, emprendo mi insensata cacería alejándome de la seguridad de mi guarida..
No llego muy lejos. Los primeros rayos de sol azotan mi cuerpo abrasando mis venas, y me encojo de dolor ocultándome de nuevo entre las sombras de la casa…
Exhausto, maldigo mi condición una y otra vez, mientras, mis colmillos se retraen devolviendo la calma a mi maltrecho cuerpo..
Ningún pensamiento esperanzador anida en mi mente ya... sucumbir o morir... Ya no puedo más…
-  Sikeray - 

Evan (VI)



Rodeándola con los brazos y liberando el cierre del fino sujetador de encaje, la tumbo sin dejar de besarla, de espaldas a la cama, de satinadas sábanas negras..

La despojo de la íntima prenda, mientras sus dedos aferran mi pelo prolongando el contacto de nuestros besos.. Mordisqueo suavemente sus labios, bajando hacia su mentón y su cuello, que ladea entregada abandonándose a mis caricias.
Suspira cuando rozo sus pechos con las palmas de mis manos, cuando mis dedos acarician sus pezones, cuando mi lengua aplaca sus exigentes demandas de placer..

Mi deseo por poseerla palpita doloroso endureciendo despiadadamente mi erección… mi impaciencia la despoja del resto de su ropa descubriendo por completo la sinuosidad de su cuerpo.
Levanta sus caderas facilitándome la labor y mis manos, ávidas por tocarla, se escurren por sus estilizadas piernas. Alzo una de ellas saboreando la piel tibia y erizada de su muslo.
Escapo de tan tentadora cárcel para proseguir mi excitante recorrido por su cuerpo de satén. Mi boca deja una estela de besos por su estomago hasta llegar bajo su vientre, perdiéndome entre la cálida humedad de su sexo...
La mordisqueo..muuuuy delicadamente, como jugosa fruta deshaciéndose mojada entre mis labios...siseo de placer contra su centro, devorándola eroticamente hasta llevarla al orgasmo.
Se agarra a las sabanas mientras arquea su espalda y se estremece cuando lo alcanza.
Alzo la mirada sonriendo pícaro, observando como tiembla de placer.
Me mira y sonreímos con una extraña complicidad que me desborda y no alcanzo a comprender…

- Eres preciosa- susurro mientras trepo por su cuerpo hasta tenerla debajo de mi.
- Y tú también- responde entre risas. –

Me desabrocho el pantalón para darle cuartel a mi aprisionada entrepierna... Me deshago del exceso de ropa, arrojándola a los pies de la cama y Jane se aprieta dulce contra mi cuerpo, paseando sus manos por mi desnuda espalda, buscando el roce de sus caderas contra las mías.
Electrizante contacto de piel contra piel.

La delirante fricción culmina en una lenta y profunda embestida, contundente, sublime.
Me entierro en ella una y otra vez y la sensación es soberbia.
Sus piernas aprisionando mis caderas y sus dedos arañando mi espalda, Jane se amolda a mi cuerpo, perfecta, mientras las oleadas de placer la llevan irremediablemente a un nuevo y desbocado éxtasis.
Nos fundimos como lava caliente mientras sigo haciéndole el amor durante el resto de la noche.
Saciados después de un último clímax al unísono la observo, con los labios entreabiertos y la mirada agitada.
Me adueño de su boca besándola con ternura, resistiéndome a salir de ella… todavía un poquito mas… demando en silencio... no hay mejor refugio que la calidez de su cuerpo ciñéndose al mío.

Una dulce languidez se apodera de su rostro angelical y me recuesto a su lado dejándole un poco de espacio.
Jane se duerme enredada en mi cuerpo, fascinante visión gravada para siempre en mi cabeza... me gusta tanto mirarla…
Hundo mi nariz en su pelo castaño memorizando su olor, reivindicándolo como mío..

El amanecer pugna por asomar en el horizonte y la casa nos esconde del hiriente sol eclipsando las ventanas y confortándonos con su oscuridad…

La miro, pensando que esta ha sido la mejor noche de los últimos doscientos años... y en qué pasará cuando despertemos..
- Sikeray - 

Evan (V)


Jane se aprieta contra mi pecho con fuerza, con el cuerpo tembloroso y el corazón latiéndole desaforadamente.
Le ofrezco mi calor mientras la tranquilizo con suaves susurros al oído, cierro los ojos embriagándome con su aroma... huele a rosas y jazmín.
Su piel es suave, aun fría y mojada. Le tomo la nuca con ambas manos, es evidente que sobran las palabras… no puedo mas que besarla una y otra vez..

Rozo mis labios contra los suyos y la sensación solo puede compararse con el paraíso. Gimo contra su boca cuando mi lengua se enreda con la suya. Me devuelve las caricias apasionada, y me estremezo cuando sus dedos se introducen curiosos por mi espalda, buscando hueco por debajo de mi jersey....Enredo mis dedos en sus cabellos de satén.. la temperatura aumenta por momentos... y el imperioso deseo de sentir su piel desnuda bajo la mía, me hace tomarla por las muñecas ordenándole suavemente un –ven-.. y cabalgándola en la BMW…

Cubro su empapado cuerpo con la enorme chupa. Está tan graciosa con ella que no puedo mas que sonreír… levanto las gruesas solapas para protegerla del viento y ella se deja hacer en silencio, aunque sus tentadores y rosados labios se curvan hacia arriba igual que los míos.

-         te queda perfecta!- sentencio divertido.

Ella deja de temblar confortada en la calidez del cuero y me pregunta con curiosidad.

- Cual es tu nombre, cazador?. Por que es evidente que me has cazado!-

Levanta las manos en señal de rendición y se ríe de nuevo, ajena a que tan solo ese gesto es capaz de hacerme perder la cordura.

-Evan, me llamo Evan

A punto de cometer la mayor imprudencia de mi vida, con sus brazos firmemente sujetos a mi cintura y sus dedos posados inocentemente en mi entrepierna, me dirijo a velocidad de vértigo hacia mi guarida..
Arduo esfuerzo el controlar mi lívido y no detener la moto aquí mismo para hacerla mía, pero deseo otro escenario para ella, uno donde no haya límites para dejarse llevar, donde pueda hacerle el amor durante horas y sentir sus orgasmos en mi piel sin los indiscretos ojos y oídos de nadie..

La lluvia amaina de intensidad dándonos tregua en la carrera… ella se refugia del viento con la cabeza pegada a mi espalda, permitiéndome sentir sus latidos retumbando acelerados en su pecho, como si fuera en el mío propio.

Mi cuerpo reacciona a su cercanía de una forma que jamás había experimentado... el simple desahogo que significaba para mi el sexo, con ella adquiere una magnitud insospechada…

La tomo de la mano ayudándola a bajar y corremos hacia el portal, justo a tiempo antes que el cielo nos obsequie de nuevo con otro aguacero.

Nos recibe la acogedora penumbra de la casa y por fin doy libertad a mis instintos desnudándola allí mismo.
Con impaciente delicadeza, la chupa cae a nuestros pies, al igual que su blusa de seda, todavía húmeda... Su ropa interior entrevé unos tentadores y erguidos pezones suplicando ser acariciados…
Jane, esta arrebatadora, con su mirada esmeralda, tímida y nerviosa, sus pupilas dilatadas y el fuego de la pasión ansiando liberarse a gemidos de su garganta..
Tomo su rostro entre mis manos y la beso con infinita ternura.

- Ven conmigo- le susurro con voz ronca…


- Sikeray - 



Evan (prólogo)


MIKE

Preparado para otro día de investigación en los suburbios, recorriendo los antros repletos de la carnaza predilecta de los chupasangre. Las calles del barrio gótico son sus preferidas... jovencitos de corazones fuertes y de tibia sangre adulterada, que aunque no sea la mas sabrosa si es la mas fácil de obtener...

Llevo semanas acechando al mismo grupo de vampiros, una de ellas, una tal Briana, es la pupila del mismísimo cabecilla del clan, y no de un clan cualquiera, regenta toda la colonia de la Costa Oeste... Alastor, El máximo enemigo y perseguidor de Evan, desde que llegó a este mundo hará ya más de 200 años... Con nombre satánico, representa exactamente toda la maldad de que son capaces semejantes criaturas.

La caprichosa genética lo engendró híbrido... lo mejor de los 2 mundos... o casi...

No fue el primer experimento llevado a cabo por el retorcido rey...
Incapaces de engendrar, recurren a los humanos buscando una evolución en su especie que los permita disfrutar de los placeres del astro rey.
Un vampiro no nace, se hace... como un virus que infecta su estructura molecular, transformando todo rasgo y característica humana.

De padres humanos, mordida en el primer trimestre de embarazo, de ahí nacería el dominador del mundo, de día y de noche, no habría quien los parara...
Pero Evan no soporta el sol... qué pena no ser el elegido. Aún así mantenido con vida, recluido y sometido a toda clase de estudios, ya que sus particularidades, sí que iban más allá de las de un simple vampiro, o un simple mortal...

Evan no necesita la sangre, ni necesita someterse al 100% en la oscuridad durante las horas de sol... Puede alimentarse como los humanos, de hecho suele tener un apetito realmente voraz, y mantiene todos y cada uno de los poderes físicos y psíquicos de los que gozan los demonios de la noche y, desde luego, después de 200 años parece que es inmortal... ni envejece, ni puede morir... al menos en teoría, porque eso es lo que le gustaría a mi jefe...

Y ahí entro yo, buscando la fórmula mágica que lo arranque de las garras de una vida inmortal... Porque él detesta lo que es, lo que les hicieron a sus padres, y lo que tuvo que sufrir hasta que escapó...

Existe una orden dentro de los vampiros, amantes de lo oculto, lo malévolo, lo diabólico y lo mágico... experimentos, pócimas y hechizos, capaces según dicen de devolver el alma humana a un inmortal, una cura para el vampirismo...
Pero, funcionaria en el caso de Evan?, En el peor de los casos no pasaría nada y en el mejor podría abrazar la muerte como el mejor de sus amigos...

Alastor forma parte de esta orden, y su hija es la llave para llegar a él.
Pero maldita sea, custodiada las 24 horas vaya donde vaya...
Absolutamente nómadas, al mínimo indicio de inseguridad cambian de localización, con una infraestructura más organizada que el gobierno, llegar hasta el corazón del clan es casi imposible…

Mi trabajo consiste en conseguir esa fórmula, en libros, bíblias vampíricas o documentos secretos.
Si existe lo encontraré... Estamos cerca, muy cerca.

Mientras tanto Evan se dedica a exterminarlos. Y yo le ayudo. Recabo información, secuestro... extorsiono... cualquier cosa que nos acerque al maravilloso elixir de muerte.
Llevo con él casi 15 años, desde que me sacó literalmente de las fauces de un enloquecido chupasangre,  y lo protegeré con mi vida...

 
- Sikeray - 

martes, 8 de noviembre de 2011

Examen (Exam)


Valoración: 7/10

Stuart Hazeldine dirige y firma el guión de esta claustrofóbica película dispuesta a exprimir no sólo la capacidad de raciocinio y deducción de sus protagonistas, sino de su público.

“Exam” nos ubica en un peculiar proceso de selección para un jugoso puesto de trabajo de élite. Los candidatos, un grupo de desconocidos, se reune en una opresiva habitación para realizar una prueba escrita, el examen al que hace referencia el título.
80 minutos, nulas preguntas al personal de la organización, prohibición del abandono de la habitación así como veto de estropear la hoja del examen… cuyo contenido les sorprendera con sólo girarla y disparará la avalancha de interrogantes hasta que, el propio proceso conduzca al elegido, o elegida…

Luke Mably, Adar Beck, Chris Carey, Gemma Chan, Nathalie Cox, John Lloyd Fillingham, Chukwudi Iwuji, Jimi Mistry, Colin Salmon y Pollyanna McIntosh (la inolvidable “The Woman” de Lucky McKee)  forman el reparto que sufrirá mano a mano con el espectador, la duración de una prueba, desarrollada prácticamente a tiempo real con la película, 80 minutos de tensió psicológica y rompecabezas.

“Exam”, pese a su sencillo formato, sabe atrapar la atención de la audiencia, la agotada fórmula de un grupo de extraños encerrados en un habitáculo cerrado, presas de la incertidumbre y en mutua batalla revive con esta producción gracias a un guión no en exceso tramposo y que, si bien no es excesivamente sorprendente, sí aceptablemente ameno y rítmico y, por supuesto, a unas interpretaciones mejores de lo esperado en una producción de estas características.

Stuart Hazeldine aprueba su examen y nos regala una película amena e interesante. 

- Enoch -