jueves, 17 de marzo de 2011

Marie Madelaine Brinvilliers, la marquesa asesina


Marie Madelaine Brinvilliers se convirtió en la primera envenenadora en serie de la historia que conocemos. Comenzó administrando un filtro tóxico a su propio padre por despecho; pero le cogió gusto.

Marie Madeleine d’Aubray, marquesa de Brinvillier-La-Motte, nació el 22 de julio de 1630. Era la mayor de cinco hijos. El padre, Antoine Dreux d’Aubray, era señor de Offémont y de Villiers, Consejero de Estado, Preboste y Vizconde de París y Teniente Civil de París. Marie Madelaine recibió una buena educación.

Las descripciones dicen que era una mujer de talla pequeña pero dotada de unos ojos muy azules, piel clara y cabello castaño. Su carácter era orgulloso y apasionado.

A los 21 años (1651) se casó con Antoine Cobelin de Brinvilliers, barón de Nocerar, aportando al matrimonio una dote de 200.000 libras, reuniendo entre ambos una gran fortuna. El encanto de la joven Marie fue lo que hizo que Antoine se enamorase de ella

El marqués de Brinvilliers tenía amistad íntima con un capitán de caballería llamado Godin de Sainte Croîx. Pronto fue el amante de Marie Madeleine lo que al parecer consentía el marido que a su vez tenía otras amantes. Pero cuando se entero el padre de Marie Madeleine, se enfadó y consiguió que Sainte Croix fuese detenido y encerrado en La Bastilla el 19 de marzo de 1663. Fue allí donde Sainte Croix aprendió todo lo relativo a la preparación de venenos y cuando salió de la cárcel, enseñó todo lo aprendido a su amante.

Con el odio que tenía a su padre por lo que había hecho, decidió vengarse de él, aunque la considerable herencia en juego pudo pesar lo suyo para tomar la decisión de matarlo. Para probar los diferentes venenos, hizo sus ensayos con los enfermos de los hospitales y con criados. Los médicos no podían rastrean el veneno administrado.

Su padre estaba enfermo, pero aún así, Marie Madeleine confesó que había administrado veneno a su padre 28 a 30 veces durante ocho meses, hasta que murió en París el 10 de septiembre de 1666 a los 66 años. No obstante, la autopsia mostró según los médicos que la muerte fue por "causas naturales".

De la herencia de su padre, le correspondió una parte que pronto dilapidó, decidió matar a uno de sus hermanos con un nuevo veneno. Lo llevó a cabo por medio de un pastel, el martirio de Antoine duró tres meses muriendo el 17 de junio de 1670.

El otro hermano murió tres meses después y en la autopsia realizada se pudo comprobar que había sido envenenado.

Cada vez, sus cómplices le exigían más dinero. Ella pensó en suicidarse usando sus mismos venenos. Pero fue el propio Sainte Croix quien administró a Marie Madeleine un veneno. Ésta se dio cuenta enseguida así que tomó gran cantidad de leche para neutralizarlo, cosa que la salvó.

En 1673, envenenó también a su señora de compañía, cansada de ella y pensó en eliminar a su hija mayor, por el mero hecho de parecerle tonta.
Cuando alguien le molestaba hacía uso de sus conocimientos de venenos y los utilizaba para envenenar a sus conocidos y a los que no lo eran. A Marie de Brinvilliers, se la conoce en la historia como la Dulce Envenadora.

Durante este tiempo, el marido de la Brinvilliers, recibió varias dosis de veneno, pero arrepentida más tarde, le cuidaba y le administraba un contraveneno.

El descubrimiento de los crímenes se debió a la muerte de Sainte Croix en su misterioso laboratorio. Allí se encontraron documentos que la incriminaban.
El comisario Picard se hizo cargo de las investigaciones el 8 de agosto de 1672. El 22 de agosto el Teniente Civil citó a Mme de Brinvilliers para examinar los escritos hallados, pero ésta envió a su procurador y huyó a Inglaterra.

Mientras tanto, la marquesa vivía miserablemente en Londres. Luis XIV personalmente, dada la calidad de la acusada, se tomó un gran interés en el proceso. Llegando a solicitar la extradición de Marie, pero ella ya había huido a los Países Bajos.

El 25 de marzo de 1676 la marquesa de Brinvilliers fue detenida en Lieja en el convento en que se había refugiado, llevaba consigo una confesión escrita de todos sus crímenes.

Conducida a Maestricht, fue encerrada el 29 de mayo en la prisión de la ciudad. Intentó suicidarse tomando fragmentos de vidrio molido de un vaso que había roto, y además tragó alfileres, pero todo en vano. También lo intentó introduciéndose un bastón por la vagina, al igual que un intento fallido de conspiración para comprar un guardia y escapar

Fue trasladada a París y encerrada en la Conciergeríe el 26 de abril.
El proceso comenzó el 29 de abril de 1676. Ella negó todos los cargos. El 16 de julio de 1676 se leyó la sentencia, se le acusó de asesinato, de sodomía y de incesto.

La sentencia fue: “La Corte ha declarado a la dicha d’Aubray de BRINVILLIERS culpable de haber envenenado a su padre M. Dreux d’Aubray y haber hecho envenenar a sus dos hermanos y atentado contra la vida de su hermana. Por ello se la condena a presentarse en la puerta principal de la iglesia de Notre Dame de París, con los pies desnudos, la cuerda al cuello, manteniendo en sus manos una antorcha ardiente de 2 libras de peso y allí de rodillas declarar que por venganza y para apoderarse de sus bienes envenenó a su padre, a sus dos hermanos y atentó contra la vida de su hermana, de todo lo cual se arrepiente y pide perdón a Dios, al Rey y a la Justicia. Y en la plaza de la Grève de esta villa le cortarán la cabeza en el cadalso levantado en la dicha plaza. Luego su cuerpo será quemado y las cenizas aventadas [...]"
- May - 

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