Valoración: 🌕🌕🌕🌑🌑
Un avión se estrella en una paradisíaca pero desierta y solitaria isla. Sólo el nutrido grupo de niños británicos que viajan en su interior sobrevive al accidente, ningún adulto. Tras el fatídico hecho, los más jóvenes deberán desarrollar un plan de supervivencia, lo que no tardará en desatar juegos de poder y sacar a la superficie la oscuridad que puede ocultarse tras la inocencia y las personalidades aún por madurar.
Jack Thorne (Adolescencia), lleva a la pequeña pantalla la obra de William Golding, en formato miniserie tras las dos adaptaciones cinematográficas.
La propuesta se nutre de puro lujo, con unas localizaciones espectaculares y que su autor logra hacer parecer de más allá de este mundo gracias a un trabajo de fotografía sobresaliente que cubre las imágenes de un onírico filtro para este viaje a los infiernos.
Además de los notables aspectos formales, no se puede dejar de remarcar la gran labor realizada con y por los actores, con un joven elenco que borda sus muy complejas y matizadas creaciones. Quizá su punto más débil sea su desarrollo narrativo, que se ve un tanto lastrado por ciertos altibajos de ritmo e interés, ya que, pese a que el todo funciona, no todas sus partes resultan igual de apasionantes o intensas. Bien realizada, escrita e interpretada, aunque podría haber ido aún un paso más allá...

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